domingo, 23 de mayo de 2010

SINTAXIS DE UNA HEBILLA EN ACERO TALLADO


Su función es obvia y necesaria: atar los extremos de la correa, lo que se debe hacer siempre que queramos complementar con algo el pantalón o en caso de que éste nos quede grande.

El tallado, bastante complicado si se tiene en cuenta que la hebilla es muy pequeña, muestra un cráneo con alas, levantado el casco sobre el que están las gafas y dos tibias y una placa atravesadas en su boca. En otro tiempo sobre la placa estaba escrito RAMONES. El nombre de esta icónica banda rocanrolera de Queens se lo hice yo mismo cuando Carlos, un loquete que está en Argentina estudiando, me la dio a cambio del trabajo de filosofía que debíamos entregar por esos días, cuando cursábamos décimo u once.

Hoy la placa está vacía, pues la mano del tiempo ha borrado de ella a los míticos Jhonny, Joey, Dee Dee, Mark o Tommy. Sin embargo todavía utilizo la hebilla y no me importa que al sentarme, como estoy bastante gordo, se me claven sus en alas en el ombligo. Olvido esa molestia escuchando Blitzrieg Bop tocada en el Rocket to Russia 1.977.

Estoy seguro que de no perderse y de no aumentar más mi talle, seguiré usándola, aunque a veces prefiera salir sin correa o me ponga otra riata.

Espero que Carlos salga a caminar por Buenos Aires con la camisa de los Ramones que le regalé antes de irse. Espero que se divierta o que haya hecho algo con ella: por lo menos dársela a un niño pobre (que de seguro también hay en Malos Aires). Yo he utilizado la artisticidad de su viejo obsequio como complemento en decorados realizados para Slowmotions y fotografías. Actividad que recomiendo para los desocupados, no sólo por su versatilidad –pues en ellos se utilizan muchos objetos que pueden formar figuras infinitas o tener diferentes colores- sino porque se presta para reunirse con unos amigos, comprar un vino y ponerse al día en cuestión de delirios, miedos o rencores.



''Lo que ves es lo que hay''




Chuchería

No hay comentarios:

Publicar un comentario